Dios derramará pensamientos de paz sobre ti, pensamientos de claridad y seguridad para tomar decisiones correctas. No hay incertidumbre, confusio?n ni duda en la presencia del Señor, espera en él y la claridad vendrá.

Isaías 55:8-9 “Mis pensamientos no se parecen en nada a sus pensamientos —dice el Señor—. Y mis caminos están muy por encima de lo que pudieran imaginarse. Pues así como los cielos están más altos que la tierra, así mis caminos están más altos que sus caminos y mis pensamientos, más altos que sus pensamientos”.

Hay momentos donde nos aflige no saber qué decisiones tomar, no tenemos seguridad que será lo mejor. Cuando nuestro pensamiento se confunde, tenemos que saber que el Señor tiene sus propios pensamientos en cuanto a lo que nos sucede, el conoce toda la situación que vivimos mejor que nosotros, ante él están todos los detalles al descubierto, no hay cosa oculta o confusa. Somos nosotros los que necesitamos recibir esa claridad que solo el Señor puede impartir, sus pensamientos son perfectos, no somos capaces de imaginarlos, aunque sí somos capaces de recibirlos, ya que Dios da su sabiduría a quién se la pide con fe, la da abundantemente y sin reproche. Nuestra meta es recibir los pensamientos de Dios para tomar la mejor decisión, basada en la visión de Dios y no en nuestros temores, especulaciones o prejuicios. Abre tu corazón a Dios y vendrá paz, seguridad y claridad.

DILE “Padre hoy te pido que se detenga en mi mente todo círculo de confusión. Rechazo la duda, corto la incertidumbre, y derribo el desorden mental. Abro mi mente y corazón, recibo ahora los pensamientos de Dios, lo pido y declaro en el nombre de Jesús. Amén”