En el salmo 23:1 podemos ver que el Señor es nuestro pastor y Padre, que somos ovejas e hijos de El, y es una promesa que nos ha dejado en su palabra. Jesus ya pago y debemos aprender a disfrutar de los beneficios de ser hijos de Dios. La regla suprema es que Dios te quiere tener bien y lo mejor para ti. El bien y la misericordia te seguiran todos los dias de tu vida y es una promesa de Dios.