Pónganse la salvación como casco y tomen la espada del Espíritu, la cual es la palabra de Dios. Oren en el Espíritu en todo momento y en toda ocasión. Manténganse alerta y sean persistentes en sus oraciones por todos los creyentes en todas partes. —Efesios 6:17-18, NTV

La intercesión requiere fuerza mental y fortaleza espiritual, que se desarrollan de la misma forma que tu fuerza natural. Debes “ejercitarla” regularmente. Debes meditar noche y día en el significado de tus palabras y de la Palabra de Dios. Tu forma de pensar y tus creencias deben alinearse con tus palabras y tu conducta. Para llevar tus pensamientos al siguiente nivel—a la generación de ideas ingeniosas e invenciones innovadoras—practica pensar en términos de posibilidades. Cree lo mejor y habla de acuerdo con esas creencias hasta que se convierta en un hábito. Cuando creas que puedes influenciar el mundo por medio de la oración, cuando seas capaz de abrir tu mente a lo milagroso y esperar mejores resultados— entonces comenzarás a ver que ocurre el cambio. Esto dirigirá tu labor, y Dios te bendecirá.

ORACIÓN: Decreto y declaro que el Espíritu del Dios vivo tiene prioridad en mi mente. Ya que la mente de Cristo rige y reina sobre mi mente, cuerpo y espíritu, tengo ambiciones celestiales y la disciplina para verlas cultivadas y cumplidas. En el nombre de Jesús, amén.