Has nacido con habilidades y dones especiales que Dios quiere utilizar. El unge a las personas comprometidas con su fe y llamado. Llegarás a ser tan hábil con tus talentos que grandes puertas se te abrirán.

Luego de que David matará a Goliat clavando una piedra entre sus cejas, la Biblia termina el relato en 1 Samuel 17:50 diciendo: “Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano”. Los hermanos de David estaban en el ejército, pero él era un simple pastorcito de ovejas. Cuando el profeta Samuel llegó por orden de Dios para elegir el próximo rey, en su familia, nadie lo tuvo en cuenta, su padre lo presentó como la última opción, sin embargo, fue el elegido, y el más grande rey de Israel. Lo que lo hizo grande a David fue su devoción a Dios y la fidelidad en su trabajo, su tarea era cuidar las ovejas, y fue tan comprometido, que incluso ponía en riesgo su vida por ellas. Se enfrentaba a osos y leones siendo muy hábil con su honda, seguramente haya pasado incontables horas practicando con ella, hasta llegar a ser un preciso y fuerte lanzador. No necesitó utilizar la espada para matar el gigante, porque su habilidad era con la honda. Eso nos indica que Dios nos entrenará y ungirá en el talento que nos dio para así llegar a ser los mejores, sin copiar a otros. Nosotros debemos perfeccionarnos cada día, y así el Señor nos usará para grandes cosas.

ORACION: “Señor unge mi cuerpo, mente y espíritu para llegar a ser el mejor en los dones que me entregaste. Ayúdame con fuerzas y sabiduría para perfeccionar mis talentos y habilidades. Se que con tu ayuda y mi compromiso se abrirán grandes puertas en el nombre de Jesús. Amén”.