NO CONTRADIGAS TU FE.¿Puede acaso brotar de una misma fuente agua dulce y agua salada? Hermanos míos, ¿acaso puede dar aceitunas una higuera o higos una vida Pues tampoco una fuente de agua salada puede dar agua dulce. —Santiago 3:11-12

Cuando empezamos a dirigir nuestra vida con nuestras palabras, somos más lentos para hablar, porque pesamos más a conciencia todo lo que sale de nuestra boca. Queremos decir cosas que realmente representen lo que queremos decir y nos dirijan en la dirección correcta. Evitamos hablar palabras que contradigan nuestra fe o nuestras oraciones. No menospreciamos a otros ni les escupimos veneno con la misma boca que utilizamos para alabar a Dios.

DILE: Padre, sé que mi lengua es poderosa. Con mi boca puedo elegir hablar bendiciones o maldiciones. No hablo descuidadamente. No confío en la sabiduría terrenal. No hablo por envidia o por ambición egoísta, ya que producen perturbación. En cambio, amo a mis enemigos, y me niego a pagar el mal con el mal. Padre, llena mi corazón con la sabiduría de lo alto, que es pura, pacífica, abierta a la razón, y llena de misericordia y de buenos frutos, para que mi hablar siembre la paz y para segar una cosecha de justicia. En el nombre de Jesús, amén.

DÍA 36 DE AYUNO Y ORACIÓN.MANTENTE ALERTA CUIDA TU CORAZÓN, LLEVA UNA RELACIÓN ESTRECHA CON TU SEÑOR, EL, VIENE PRONTO!

Mateo 25: (NVI)1 »El reino de los cielos sera? entonces como diez jóvenes solteras que tomaron sus lámparas y salieron a recibir al novio. 2 Cinco de ellas eran insensatas y cinco prudentes. 3 Las insensatas llevaron sus lámparas, pero no se abastecieron de aceite. 4 En cambio, las prudentes llevaron vasijas de aceite junto con sus lámparas. 5 Y como el novio tardaba en llegar, a todas les dio sueño y se durmieron. 6 A medianoche se oyó un grito: “¡Ahí viene el novio! ¡Salgan a recibirlo!” 7 Entonces todas las jóvenes se despertaron y se pusieron a preparar sus lámparas. 8 Las insensatas dijeron a las prudentes: “Dennos un poco de su aceite porque nuestras lámparas se están apagando.” 9 “No —respondieron éstas—, porque así no va a alcanzar ni para nosotras ni para ustedes. Es mejor que vayan a los que venden aceite, y compren para ustedes mismas.” 10 Pero mientras iban a comprar el aceite llego? el novio, y las jóvenes que estaban preparadas entraron con e?l al banquete de bodas. Y se cerro? la puerta. 11 Después llegaron también las otras. “¡Señor! ¡Señor! —suplicaban—. ¡Ábrenos la puerta!” 12 “¡No, no las conozco!”, respondió? él 13 »Por tanto —agrego? Jesús—, manténganse despiertos porque no saben ni el día ni la hora.