La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos. — Santiago 5:16, NTV

Toda la materia que ves en esta dimensión física es simplemente energía que vibra de tal manera que adopta propiedades estáticas. Cuando eso ocurre, percibes las cosas como sólidos. La materia es, sin embargo, totalmente insustancial. Casi el 99 por ciento de un átomo (que forma toda la materia que existe) es en realidad “espacio vacío”. Eso significa que por medio de nuestras confesiones de fe positivas o nuestras expectativas, podemos influir en la manera en que toma forma el mundo que nos rodea. La oración es, en esencia, nuestra oportunidad de hablar el lenguaje del cambio. Cuando tú oras y decretas algo, el significado, el propósito y la fe invertidos en tus palabras viajan en una frecuencia que afecta cualquier cosa y todo lo que fluye a su paso en un nivel subatómico. En este sentido, los pensamientos son, en realidad, cosas. A los pensamientos se les da vitalidad por medio de tu creencia, tus actitudes y tus emociones. Son activados por la ley de la atención concentrada

ORACIÓN:
Padre, me deleito en tu Palabra; medito en ella de día y de noche, y tú haces próspero mi camino. Anulo ahora el efecto de los pensamientos autodestructivos y negativos, en el nombre de Jesús. Tengo una mente renovada y un nuevo entusiasmo. En el nombre de Jesús, amén.

DÍA 39 DE AYUNO ORACIÓN.
ELIGE BIEN CON QUIEN CONVIVES, POR QUE VAN A INFLUIR EN LA CALIDAD DE TU VIDA, MIRA BIEN CUALES SON TUS PRIORIDADES POR QUE AHÍ ESTARÁN TUS RAÍCES Y DETERMINARÁN LOS FRUTOS QUE DARÁS. Y LOS FRUTOS SON LOS QUE DAN A CONOCER AL MUNDO QUIEN ERES Y QUIEN ES TU SEÑOR.

Salmos 1
1 *Dichoso el *hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en la senda de los pecadores ni cultiva la amistad de los *blasfemos, 2 sino que en la *ley del Señor se deleita, y día y noche medita en ella. 3 Es como el árbol plantado a la orilla de un río que, cuando llega su tiempo, da fruto y sus hojas jamás se marchitan. ¡Todo cuanto hace prospera! 4 En cambio, los malvados son como paja arrastrada por el viento. 5 Por eso no se sostendrán los malvados en el juicio, ni los pecadores en la asamblea de los justos. 6 Porque el Señor cuida el *camino de los justos, mas la senda de los malos lleva a la perdición.