Dios el Señor destruirá a la muerte para siempre, enjugará de todos los rostros toda lágrima, y borrará de toda la tierra la afrenta de su pueblo. El Señor lo ha dicho. – Isaías 25:8

Seguramente habrás escuchado alguna vez la frase que dice: “¡Dios tiene un plan para tu vida!” Tal frase siempre genera una pregunta: ‘¿Qué plan?’ No podemos negar que nos gustaría saber cuál es el plan que Dios tiene para nosotros. ¿Por qué estamos pasando por esta o aquella situación? Si bien no podemos saberlo, lo que sí podemos asegurarte es que el plan de Dios es maravilloso. Es un plan lleno de amor. Confía en el plan de Dios, y verás que vale la pena.

Confiar es saber esperar, es creer en la sabiduría y, por encima de todo, en el amor de Dios. Fue él quien te dio los dones, los talentos, la familia, la salud, etc. Él envió a su Hijo para darte el regalo de la vida eterna. Por eso, confía en los planes de Dios. Él es sabio y, así como proveyó la solución para tu mayor problema, la muerte eterna, también puede ampararte de los sufrimientos y protegerte todos los días de tu vida.

DILE:
Bondadoso Padre, qué bueno es saber que tienes un plan para mi vida y que siempre me cuidas. Por ello te doy gracias. En el nombre de Jesús. Amén.

Día 18 de Oración y Ayuno.
2 Corintios 5: (NVI)
7 Vivimos por fe, no por vista.

La base de nuestra fe es lo que está escrito en la Palabra que nos promete que seremos testigos de grandes prodigios. Dios quiere que caminemos por fe y no por vista porque nuestros sentidos pueden engañarnos. La fe es como el más claro de nuestros sentidos.

Mantengámonos atentos a Su voz para que nuestra fe crezca y nos lleve a obtener Sus promesas.
Pídele al Señor que incremente tu medida de fe porque tienes sueños por lograr y milagros que testificar. Asegúrale que seguirás el camino que te ha trazado, recuperarás el sentido tu vida y cambiarás tus emociones para bien. ¡Gracia Padre por enseñarnos a vivir por fe!